martes, 17 de abril de 2012

Unión Africana suspende a Guinea Bissau

Golpistas reabren las fronteras

ADDIS ABEBA, abril 17.—La Unión Africana (UA) suspendió este martes a Guinea Bissau por el golpe de Estado del pasado día 12, anunció el presidente del Consejo de Paz y Seguridad de la organización, Ramtane Lamamra

La UA, integrada por 54 países miembros, estudia también la posibilidad de imponer sanciones y desplegar una «fuerza de estabilización» internacional para mantener el orden en Guinea Bissau, dijo Lamamra en Addis Abeba a la prensa, tras una reunión del Consejo que abordó el golpe militar.

«Se ha decidido suspender a Guinea Bissau de cualquier actividad de la Unión Africana hasta que es país vuelva al orden constitucional», declaró Lamamra, citado por la agencia EFE.

En cuanto a las sanciones, la UA afirmó que contempla congelar los bienes de los líderes de los militares golpistas si no se vuelve al orden constitucional lo antes posible.

Asimismo, el organismo regional responsabilizó a los protagonistas del golpe de Estado responsables de la seguridad del presidente de Guinea Bissau, Raimundo Pereira, y del favorito para ganar las próximas elecciones del país, Carlos Gomes Junior, a quienes mantienen bajo su custodia desde la asonada.«Por tanto, podrán ser objeto de un procedimiento judicial», agregó.

Tras la asonada, la Junta Militar anunció el domingo la disolución de todas las instituciones del país y la creación de un Consejo Nacional de Transición cuyo mandato y composición se deben decidir en una reunión entre la junta y algunos partidos políticos.

Los militares aseguran que actúan contra un supuesto «acuerdo secreto» entre Guinea Bissau y Angola -que tiene desplegados unos 200 soldados destinados a ayudar en la reforma del Ejército guineano- que amenaza la soberanía nacional.

La suspensión de la UA vino a pesar de que los golpistas llegaron a un acuerdo con la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (CEDEAO), que el lunes envió una misión de mediación al país, para restablecer el orden constitucional.

El jefe de la misión de mediación de la CEDEAO, Kadre Ouedraogo, anunció este martes el acuerdo en Bissau, aunque no facilitó detalles sobre el proceso que debe seguirse para lograr el retorno del orden legal vigente antes de la asonada.

Tras una reunión de más de cuatro horas que acabó a altas horas de la noche del lunes en un hotel de Bissau, representantes de la junta militar y de la CEDEAO acordaron también analizar la posible movilización de una fuerza del bloque regional.

Esa fuerza sustituiría a los soldados que Angola mantiene desplegados en el país para ayudar en la reforma del Ejército guineano, lo cual, según los golpistas, es el motivo de su descontento.

Ouedraogo también pidió la liberación «inmediata e incondicional de todos los detenidos» por los golpistas, entre ellos el presidente interino, Raimundo Pereira, y el primer ministro saliente, Carlos Gomes Junior.

Por otro lado, la junta militar ordenó este martes la reapertura de las fronteras terrestres, marítimas y aéreas del país, cerradas el lunes después de que Portugal (antigua metrópoli) anunciara el envío de una fuerza aeronaval, con el objetivo de evacuar a ciudadanos lusos y proteger sus intereses.

En un comunicado divulgado por el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, los golpistas informaron de la reapertura de las fronteras con la justificación de que «la situación está bajo control».

En otro comunicado, los golpistas decretaron la prohibición de manifestaciones favorables u hostiles al golpe de Estado, y amenazó con castigar con severidad la vulneración de esa orden. Así, la junta pretende acabar con las protestas pacíficas convocadas por sindicatos en Bissau para denunciar el golpe.

Por su parte, la presidenta de la Comisión Nacional para la Defensa de los Derechos Humanos (CNDH), Aida Enjae Fernandes, deploró la dura represión de las manifestaciones contra el levantamiento militar, al destacar el caso de un manifestante herido de gravedad el pasado fin de semana en una marcha pacífica organizada en la capital.

Otra de las organizaciones que levantó la voz contra las medidas represivas de los militares fue Amnistía Internacional (AI).

*Foto Getty Images: Muchos guineanos abandonan la capital para refugiarse en el interior del país por temor a la violencia

Huelga general contra golpe de Estado en Guinea Bissau

Portugal envía fuerzas militares «para salvaguardar los intereses de los ciudadanos portugueses»

BISSAU, abril 16.— La Administración pública de Guinea Bissau quedó paralizada este lunes por una huelga general convocada por los sindicatos, que protestan así contra el golpe de Estado perpetrado el 12 de abril por una junta militar.

Según Efe, la huelga convocada por el Sindicato Nacional de los Trabajadores de Guinea Bissau (SNTGB) y la Confederación Nacional de los Trabajadores (CNT) a través de un comunicado conjunto, fue secundada de forma masiva por los trabajadores de la administración pública.

Ambos sindicatos invitaron a sus seguidores a quedarse en sus casas, y a los trabajadores de los servicios hospitalarios, de los aeropuertos y de los puertos a mantener un servicio mínimo hasta que no se restablezcan las instituciones democráticas del país.

El llamamiento de los sindicatos afectó también, aunque en menor medida que en el sector público, a las empresas privadas, puesto que algunos empleados decidieron secundar la huelga.

Por otra parte, el anuncio del envío de una fuerza naval portuguesa frente a las costas de Guinea Bissau despertó temor entre la población de la capital, lo que ha provocado el inicio de un éxodo hacia el interior del país.

Cientos de personas optaron hoy por abandonar Bissau con destino a localidades de provincia para huir de posibles enfrentamientos armados.

Según Xinhua, el primer ministro de Portugal, el socialdemócrata Pedro Passos Coelho, dijo el lunes que el envío de militares a Guinea Bissau es «una pura acción de prevención para salvaguardar los intereses de los ciudadanos portugueses», aunque reconoció que hasta el momento no ha habido «ninguna petición de una intervención emergente» en ese país africano, donde la semana pasada se perpetró un golpe de Estado.

El domingo por la tarde, Portugal envió hacia Guinea Bissau la Fuerza de Reacción Inmediata (FRI) de las Fuerzas Armadas, formada por una fragata, una corbeta y dos aviones, P-3 Orion y C-130.

Este lunes, la prensa portuguesa e internacional informó sobre la decisión del ejército golpista de Guinea Bissau de cerrar el espacio aéreo y marítimo a naves extranjeras, por razones de «seguridad nacional y se salvaguarda de la entidad territorial» del país.

Mientras, se espera la llegada a Bissau de la misión de mediación de la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (CEDEAO) para buscar una salida a la crisis que atraviesa el país, por lo que la junta golpista y algunos partidos políticos que tenían previsto examinar hoy la composición y el mandato del consejo nacional de transición aplazaron la reunión.

El golpe de Estado, perpetrado el pasado día 12, se produjo mientras el país —uno de los más pobres del mundo— se encuentra en pleno proceso electoral para celebrar la segunda ronda de sus comicios presidenciales el próximo 29 de abril.

La asonada militar ha sido condenada por Estados Unidos, la Unión Africana, la CEDEAO, Portugal y el Consejo de Seguridad de la ONU, entre otros.

Guinea Bissau tenía previsto celebrar la segunda ronda de sus comicios presidenciales el próximo 22 de abril, aunque el jueves de la semana pasada fueron pospuestas una semana por la Comisión Electoral Nacional (CEN), que no dio razón alguna para ello. De hecho, estaba previsto que el viernes pasado comenzara la campaña electoral para la segunda ronda electoral, que iba a durar hasta el 27 de abril.

En la primera vuelta, que tuvo lugar el pasado 18 de marzo, Gomes se hizo con un 48,97 por ciento de los votos, mientras que su adversario Kumba Yala consiguió un 23,26 por ciento, por lo que ambos debían enfrentarse en las urnas el próximo 29 de abril.

Sin embargo, Yala, al igual que cuatro candidatos más de la primera ronda, rechazó estos resultados y denunció «fraudes masivos», por lo que aseguró que no participaría en la segunda vuelta.

Estas elecciones se convocaron tras la muerte, el pasado enero, del entonces jefe de Estado, Malam Bacai Sanha, en un hospital de París.

*La imagen, de Getty Images, muestra cómo muchos guineanos abandonan Bissau por temor a la violencia.

sábado, 7 de abril de 2012

Proclaman al norte de Malí un Estado independiente

Existe rechazo internacional a la intención de los tuareg de crear el «Estado de Azawad», lo que agrava situación del país tras el golpe de Estado

BAMAKO, abril 6.— La declaración de independencia del Estado de Azawad, en el norte de Mali, hecha este viernes por el separatista Movimiento Nacional para la Liberación de Azawad (MNLA), fue calificada sin validez por la Unión Africana y otras organizaciones internacionales y diversos países.

La acción tomada por los rebeldes tuareg llegó cuando Malí se encuentra inestable tras un golpe de Estado efectuado por oficiales del ejército que acusaron al depuesto presidente Amadou Toumani Toure de ser incapaz de detener a los separatistas, dijo EFE.

La Unión Africana, en un comunicado oficial aseguró que la proclamación era «nula y sin valor alguno» y también la desestimó Francia, antigua colonizadora de Mali, así como la Unión Europea.

Por su parte, el primer ministro de Argelia, Ahmed Ouyahia, declaró que «nunca aceptaría una cuestionada integridad territorial del país vecino», mientras que el Reino Unido aseguró que ha suspendido temporalmente todos los servicios consulares en el país africano, incluyendo el retiro del personal de su embajada en Bamako.

EFE comenta que se cree que la reacción de la comunidad internacional es importante, ya que tendría un interés especial en mantener el status quo, debido a intereses económicos en el norte de Mali tras el descubrimiento de recursos minerales en el territorio de 850 000 kilómetros cuadrados.

En la nota en que dio a conocer la proclamación de independencia de Azawad — un término tuareg que significa «el país de los nómadas»—, el secretario general del Movimiento Nacional para la Liberación de Azawad (MNLA), Bilal Ag al Sharif, subrayó que reconocen y respetan las fronteras de los países vecinos, que aceptan «la Carta de las Naciones Unidas» y se comprometen a «garantizar la seguridad y avanzar hacia la construcción de las instituciones para culminar con la redacción de una Constitución democrática», agrega EFE.

Los tuareg aprovecharon el caos reinante en Malí desde el golpe de Estado del pasado 22 de marzo, cuando el capitán Amadu Haya Sanogo derrocó al presidente Amadou Tumani Touré.

La mayoría de los partidos políticos del país, tanto los que apoyan al líder golpista, como los que exigen el retorno del antiguo orden constitucional, han coincidido en condenar la proclamación del nuevo Estado, como también lo ha hecho la minoría árabe del país, que ha instado —afirma EFE— a una resistencia activa contra los rebeldes tuareg que entre el 30 de marzo y el 1 de abril tomaron las tres principales ciudades de Azawad: Nidal, Gao y Timbuctú.

Por su parte, AFP aseveró que el jefe militar del grupo islamista Ansar Din, que tomó la ciudad de Timbuctú en el norte de Malí, afirmó que se opone a la independencia de esa región, proclamada por los rebeldes tuareg, y que lucha «por el Islam», en una declaración pública, lo que añade más incertidumbre y confusión.

«Nuestra guerra es una guerra santa, una guerra legal, en nombre del Islam. Estamos contra las rebeliones. Estamos contra las independencias. Estamos en contra de todas las revoluciones que no sean en nombre del Islam. Hemos venido para practicar el Islam, en nombre de Alá», dijo el dirigente, Omar Hamaha.

«Lo que queremos no es Azawad. ¡Es el Islam! ¡El Islam!», declaró en francés Hamaha, en uniforme militar, aclamado por la multitud, según imágenes que AFP dijo haber filmado el 2 y el 3 de abril en Timbuctú.

El director de la biblioteca Mama Haidara de Timbuctú, Abdelkader Haidara, aseguró a DPA en conversación telefónica que mucha gente está huyendo de la ciudad.

Muchas tiendas continúan abiertas, pero la biblioteca, con 45 000 manuscritos antiguos, algunos del siglo XV, la mayor colección que se conserva en la ciudad, permanece cerrada por motivos de seguridad, mientras reinan la incertidumbre y la confusión. «No sabemos quién es quién», dijo en referencia a los tuareg y las facciones islamistas.

*La imagen, tomada por Getty Images, muestra a malienses pidiendo armas y clamando por un país unido

jueves, 5 de abril de 2012

Golpistas malienses apoyan intervención militar

Tuaregs anuncian cese de combates en el norte


PARÍS, abril 5.—El jefe de los golpistas malienses, Amadou Haya Sanogo, anunció este jueves en una entrevista al diario francés Libération que sus fuerzas apoyarán una intervención extranjera en el norte del país, ocupado por rebeldes tuareg y grupos islámicos.

Sanogo declaró que esa presencia externa se justifica por las posibles consecuencias para África y el mundo de un control islámico en esa región maliense.

«Si las grandes potencias han sido capaces de atravesar los océanos para luchar contra esas estructuras integristas en Afganistán, ¿qué les impide venir aquí?», dijo el jefe de la Junta Militar, citado por EFE.

El cabecilla aseguró que «si una fuerza (internacional) debe intervenir, que lo haga en el norte», donde opositores tuareg ocuparon sin muchos esfuerzo ciudades claves como Kidal, Gao, y Tombuctú con el apoyo de milicias islámicas.

«El enemigo es conocido y no está en Bamako (capital de Mali)», destacó Sanogo en defensa del actual estatus de la Junta Militar, impuesta desde el golpe de estado del 22 de marzo último, a la cual organismos internacionales (Naciones Unidas, Unión Africana y la Comunidad de Estados de África Occidental) y Gobiernos exigen restaurar la constitucionalidad.

Por su parte, el Movimiento Nacional de Liberación de Azawad (MNLA), que combate desde enero pasado contra el Gobierno en el norte de Malí, anunció en su página web el cese inmediato de los combates a partir de este jueves.

El reporte de los rebeldes tuareg, citado por PL, no precisa el alcance temporal de la tregua o si está vinculada a futuras acciones gubernamentales, pero aclara que fue asumida tras la liberación completa del territorio de Azawad».

La decisión de proclamar el fin de las operaciones militares toma también en cuenta el deseo de la comunidad internacional, especialmente del Consejo de Seguridad de la ONU, subraya la comunicación.

Una aparente calma por la falta de resistencia castrense reinaba este jueves en Kidal, Gao y Tombuctú, aunque también se apreciaba caos administrativo.

En tanto, Estados Unidos suspenderá 12,5 millones de dólares de ayuda económica a Malí debido a la crisis política provocada por el golpe de Estado, que sacó del poder al presidente Amadou Toumani Touré.

Ese monto iba destinado a un total de 13 programas, que incluían «la capacitación del Ministerio de Sanidad para implementar programas de salud, incluidas actividades de salud materna e infantil, sida y malaria», explicó el portavoz del Departamento de Estado, Mark Toner, según EFE.

Además, financiaban «la construcción de escuelas públicas, el aumento de producción agrícola y la mejora de la capacidad gubernamental para incentivar la inversión comercial», añadió el vocero.

Todos ellos serán suspendidos «porque la ayuda va directamente al Gobierno de Mali», que se encuentra ahora bajo control de la junta militar que dio el golpe de Estado y a la que Estados Unidos no reconoce.


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En la imagen, Amadou Haya Sanogo. Foto: AP.

miércoles, 4 de abril de 2012

Imponen embargo a junta militar de Malí

Los presidentes de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO), reunidos el en la capital senegalesa, amenazaron con intervenir militarmente en Malí, y anunciaron un «embargo total» e inmediato contra la junta golpista que encabeza el capitán Haya Sanogo y su llamado Comité Nacional para el Restablecimiento de la Democracia y la Restauración del Estado (CNRDRE), en el poder desde el 22 de marzo.

El Consejo de Seguridad de la ONU también abordaría la situación en Malí, donde se complica con la rebeldía de los islamistas y los rebeldes tuaregs que ya controlan casi todo el norte del país.

Según un diplomático occidental, los 15 países miembros del selectivo cuerpo de la ONU —cuya presidencia de turno recae en Estados Unidos en abril— debería adoptar una declaración sobre la situación en ese país africano.

Antes del anuncio del lunes, la fuerza de la CEDEAO, que cuenta unos 2 000 militares, se encontraba ya en estado de alerta.

Tras la cumbre, el mandatario marfileño Alassane Ouattara, presidente en ejercicio del organismo africano, anunció que los jefes de Estado Mayor de los países de la región recibieron la orden de reunirse «esta semana en Abiyán para ver las modalidades de activación de esta fuerza».

«Todas las medidas diplomáticas, económicas, financieras y demás son aplicables desde hoy (lunes) y solo se levantarán cuando el orden constitucional sea efectivamente restablecido», declaró Ouattara tras una cumbre de la CEDEAO, en la que participaron doce jefes de Estado. «Hemos pedido que el embargo sea total por parte de todos los Estados vecinos de Malí», subrayó.

«La situación en Malí es muy grave, es un golpe contra la democracia y un ataque a la integridad territorial de este país», afirmó Ouattara.

«No es aceptable. El regreso al orden constitucional y a la integridad territorial debe hacerse lo antes posible», recalcó.

Cuatro días antes de la cumbre de Dakar, en otra reunión en Abiyán, capital de Costa de Marfil, la CEDEAO emplazó a la junta a restaurar el orden constitucional este lunes a más tardar, so pena de «embargo diplomático y financiero».

En respuesta al ultimátum, la junta militar, que trece días depuso por la fuerza al presidente de Mali, Amadou Toumani Toure, anunció el domingo el retorno al orden constitucional y unas elecciones en una fecha no precisada en medio del rápido avance de los tuaregs en el norte del país.

En el encuentro del lunes en Dakar estuvieron presentes 13 mandatarios del bloque, así como el representante especial del secretario general de la ONU para África Occidental, Said Djinit, y el presidente de la Comisión de la Unión Africana (UA), Jean Ping.

*La imagen muestra a los golpistas vigilando su cuartel en Kati, ubicado en las afueras de Bamako, la capital de Malí. Getty Images

miércoles, 29 de febrero de 2012

Sahara Occidental: la independencia olvidada

Si Occidente pusiera tanto empeño en el proceso de descolonización del Sahara Occidental, como lo hizo para emprender una guerra contra Libia, o hace ahora para derrocar al presidente sirio Bashar Al-Assad, el presente de ese pueblo sería otro. Pero los mezquinos intereses políticos y económicos no son compatibles con la justicia. Por eso, para las grandes potencias se vuelve más trascendente secuestrar las protestas populares en países árabes para manejarlas de acuerdo a su estrategia imperial, que acabar de resolver la independencia de los saharauis.

Mientras Estados Unidos y sus aliados europeos aprovechaban el escenario de Túnez y Egipto para emprender la estrategia de cambio de régimen en países como Libia y Siria, echaban tierra sobre la tragedia de un pueblo, que hace 36 años sufre la despiadada colonización marroquí. Poco más de dos meses antes de que el ciudadano tunecino Mohamed Bouazizi se prendiera fuego, azuzando las revueltas en ese país del norte de África, unos 20 000 saharauies instalaban sus jaimas (casas de campaña) en Gdeim Izik, en las afueras de El Aaiún (capital de los territorios ocupados), cercados por todos los aparatos militares de los ocupantes.

La gendarmería del rey Mohammed VI impidió que el agua, los alimentos y las medicinas llegaran a los campamentos, ametralló a personas que se querían sumar a la manifestación, no dejó que los medios de comunicación llegaran hasta allí para reportar el acontecimiento, y finalmente desmanteló la protesta a golpe de metralla.

Pero esa historia y los muertos quedaron sepultados. Ni siquiera las grandes potencias discutieron el asunto en el Consejo de Seguridad. La Liga Árabe también ha hecho mutis, no iba a responder de otra forma cuando ni tan siquiera ha sido capaz de reconocer a la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) por defender las intransigentes e injustas posturas del reino alauita.

Desde 1975 el ejército marroquí arremete violentamente contra la población saharaui, la cual fue bombardeada con napalm, fósforo blanco y bombas de fragmentación cuando huían al desierto obligados por las fuerzas invasoras.

Los activistas que defienden la independencia o simplemente la protección de los derechos humanos son sometidos a persecuciones, detenciones arbitrarias, torturas y juicios sumarios. Aún se desconoce el paradero de al menos 526 saharauis desaparecidos hace 36 años. Sus familiares no tienen noticias de ellos, pues el Estado marroquí les prohíbe ese derecho.

¿Dónde está la condena del Consejo de Seguridad? ¿Acaso las grandes potencias que se reúnen en ese estrecho y antidemocrático círculo no dicen defender los derechos humanos en aquellos países árabes donde les interesa derribar un Gobierno para levantar su satélite? Lo que hoy sucede en el Sahara Occidental desnuda, como tantos hechos (la guerra contra Iraq, Afganistán y Libia o su presencia militar en disímiles puntos de la geografía planetaria), las verdaderas intenciones de lo que realmente persiguen Estados Unidos, la Unión Europea y sus petrodictaduras de la Liga Árabe en otros rincones del Norte de África y Medio Oriente.

De todos los atropellos y violaciones sistemáticas del derecho a la vida que lleva a cabo Marruecos contra el pueblo saharaui está consciente la ONU, que desde septiembre de 1991 tiene desplegados en el territorio sus cascos azules. Pero a esta misión, conocida por la sigla Minurso, solo se le asignó como tarea principal velar por el cumplimiento del cese el fuego acordado entonces. Lo demás, los crímenes del ocupante, quedan fuera de su competencia, e impunes.

A pesar de que más de cien resoluciones de la ONU dicen claramente que el pueblo saharaui tiene derecho a su autodeterminación, Marruecos se lo sigue negando. Ninguno de los amigotes de Marruecos frena al reino alauita ni lo obliga a aceptar la realización de un referéndum en el que los saharauis puedan votar por su independencia. No lo quieren hacer porque a cambio de su complicidad se sirven en bandeja de plata las riquezas pesqueras, el petróleo, los fosfatos y hasta la arena del Sahara.

En marzo, Marruecos y el Frente Polisario se reunirán una vez más para discutir la cuestión del referéndum acordado por ambas partes con el auspicio de Naciones Unidas. Sin embargo, es presumible que Rabat seguirá aferrado a la idea de conceder a su vecino, cuando más, una autonomía (lo que convertiría al Sahara en una provincia marroquí), desconociendo el derecho inalienable de ese pueblo a la independencia, tal como lo estipuló el organismo internacional.

Pero para ello, primero que todo, la ONU debe dejar de tratar el asunto como negociable entre las dos partes. Recientemente, el enviado especial del secretario general del organismo, Cristopher Ross, acusó a ambas partes de aferrarse a su posición y no aceptar la propuesta del contrario. La única solución es la independencia del pueblo saharaui. No aceptarla es ir contra la legalidad internacional.

El Polisario no tiene nada que negociar, y Marruecos sí está obligado a darle la libertad a su vecino.

Mapa tomado de mundoarabe.org

ONU exige a gobierno libio tomar el control de cárceles

Entre 5 000 y 6 000 personas están todavía en centros de detención controlados por grupos armados, señala el organismo internacional

febrero 29.— El representante especial de la ONU para Libia, Ian Martin, alertó este miércoles ante el Consejo de Seguridad del elevado número de detenidos que todavía están en cárceles controladas por las bandas armadas que apoyaron la guerra de Occidente contra Muammar Al-Gaddafi, y animó al Gobierno libio a acelerar la toma del control de esas dependencias.

Martin, jefe de la misión de la ONU en Libia (UNSMIL), detalló que entre 5 000 y 6 000 personas están todavía en esos centros de detención en distintos puntos del país, comparados con los cerca de 2 400 que están en cárceles con un control absoluto del ministerio de Justicia libio.

Según el representante especial, el Gobierno libio solo controla ocho cárceles, mientras que destacó que es «complicado» lograr avances en ese sentido «debido al número insuficiente de policías judiciales» con los que cuentan las nuevas autoridades, que han pedido ayuda para su entrenamiento y el de fiscales.

«Seguiremos trabajando estrechamente con las autoridades libias y las animaremos a que sigan inspeccionando los centros de detención de los que se tiene constancia y a que identifiquen dependencias secretas para devolverlas al control gubernamental, así como a que investiguen los casos de abusos», señaló Martin.

En defensa de las autoridades libias, el embajador de la nación norteafricana ante la ONU, Abdurrahman Mohamed Shalgham, dijo en la misma reunión que los detenidos que se encuentran en espacios controlados por el Gobierno, entre los que hay antiguos miembros del régimen de Gaddafi, «están en buenas condiciones» y «se les trata bien».

El diplomático intentó quitarle responsabilidad a su Gobierno respecto a las denuncias hechas por organismos internacionales sobre abusos que cometen hombres de las bandas armadas, al decir que existen «zonas donde las autoridades estatales no han podido tomar el control y donde no hay ni policía ni tribunales».

Por ello, apuntó, el Gobierno no es «responsable» de lo que ocurra en los centros de detención que existen en esas áreas, aunque dijo que había voluntad de cambiar esa situación.